COMPONENTE CLAVE DEL IMS

El Instituto Maestro Simón es portador de un modelo innovador de enseñanza, ponemos en práctica un proyecto pedagógico que orienta permanentemente al docente en su práctica de aula durante la transición de niñas y niños hacia la vida de estudiantes, de tal manera que experimenten el ingreso y el recorrido escolar como un proceso natural, respetuoso y estimulante.

Garantía de calidad educativa

Nuestro programa escolar incorpora componentes que, funcionando de manera articulada, garantizan una alta calidad educativa: eficiencia institucional; infraestructura y equipamiento; el equipo docente; prácticas de enseñanza y relaciones positivas con el entorno. Cada uno representa una construcción colectiva, implica compromisos y responsabilidades por parte de los actores del hecho educativo en el empeño por avanzar hacia los mejores resultados.

1. Eficiencia institucional

Un modelo organizacional de gestión escolar caracterizado por la capacidad y la eficiencia, sustentado en la democracia y la calidad, al servicio de la gran misión que le corresponde a la institución educativa: convertir al Instituto en una comunidad del conocimiento, creando las condiciones necesarias para que sus miembros puedan interactuar en torno a los saberes culturales, los docentes se comprometan intelectual y afectivamente con la tarea de enseñar y los estudiantes con su proceso de aprendizaje.
2. Infraestructura y equipamiento escolar

Para muchos niños y niñas la escuela es el lugar más seguro del que pueden disponer, incluso más que sus hogares, donde tal vez no posean espacios apropiados para el descanso, la recreación y los quehaceres escolares; en consecuencia, el Instituto debe representar para ellos y ellas un lugar seguro, acogedor y placentero. Sostenemos que la acción educativa en el contexto escolar debe ejercerse en un espacio físico agradable, protector y en adecuadas condiciones sanitarias. La infraestructura y el equipamiento como escenario en el que ocurrirán experiencias maravillosas es, en sí mismo, portador de contenido, de saberes.
3. El equipo docente

El logro de los propósitos requiere contar con un equipo docente de primer nivel, dispuesto a la formación permanente, la innovación e investigación. Las maestras y los maestros poseen una sólida formación en didáctica en las distintas áreas de enseñanza, fundamentada en el conocimiento sobre la naturaleza de los objetos a enseñar y acerca del proceso que sigue el sujeto (estudiante) para apropiarse de esos objetos de enseñanza. La posesión de esos saberes por parte de los docentes constituye uno de los requisitos fundamentales para asumir el rol protagónico que deben desempeñar en la planificación y coordinación de las situaciones didácticas que se ofrecen en el aula. Un equipo docente de vanguardia supone la atención a cada niño y niña; demanda de una práctica de aula con alto profesionalismo y compromiso con la educación de calidad.
4. Las prácticas de enseñanza

La adecuación del enfoque pedagógico a las necesidades de niñas y niños es una prioridad educativa si consideramos el derecho que tienen a participar en situaciones didácticas que constituyan un reto a la inteligencia y que estimulen el deseo de saber, se trata de elevar la calidad educativa en todas sus dimensiones. La escuela debe convertirse en un espacio donde todas y todos se sientan reconocidos, respetados y protegidos; donde puedan construir una imagen positiva de sí mismos y de reconocimiento de los otros; donde se sientan valorados en lo que saben y pueden hacer; donde tengan cabida los “errores constructivos” como pasos necesarios para el avance del conocimiento, y la posibilidad de superarlos para acceder a estadios superiores del saber; donde se fomente el deseo de explorar el entorno para conocerlo y transformarlo; donde se promueva una cultura para la paz y la libertad. Sostenemos que la escuela debe promover el desarrollo de competencias académicas y humanas que contribuyan a elevar el nivel de desarrollo del país.
5. Relaciones positivas con el entorno

Las características propias de Venezuela, y muy especialmente del estado Miranda, su cultura, su historia, su geografía y su posición estratégica, lo convierte en un maravilloso escenario para la acción pedagógica. Relacionarse positivamente con el entorno implica consolidar una identidad, respetar la diversidad, establecer mecanismos para la resolución de conflictos, reconocer las potencialidades del país, del estado, de la comunidad, y aprovecharlas para el bien común. Es vivir desde una posición corresponsable, de disfrute, de aporte y de orgullo. Establecer relaciones positivas con el paisaje cultural y natural favorecerá la socialización de las niñas y los niños, pero también la de sus familias y de toda la comunidad escolar. Conocer el entorno, valorarlo, soñarlo distinto y atreverse a la transformación, son algunos de los desafíos.
Scroll hacia arriba